Un salvavidas llamado “Madre Canguro”

Cada año, cuatro millones de recién nacidos de todo el mundo no llegan a cumplir el primer mes de vida. Se trata del 40% del total de muertes anuales de niños menores de 5 años  y el nacimiento prematuro es el principal factor de riesgo durante ese delicado periodo neonatal que comprende las 4 primeras semanas de vida. Nacer antes de las 37 semanas o con un peso inferior a los 2 kilos provoca además de forma directa la muerte de más de un millón de bebés al año.

Se ha demostrado que el “método madre canguro”, basado en el contacto directo y permanente piel con piel del recién nacido prematuro sobre el pecho de su madre, favorece la termorregulación y el aumento de peso del bebé, el establecimiento y la prolongación de la lactancia, el buen desarrollo físico y psico-afectivo del bebé, la detección y respuesta rápida a enfermedades, el refuerzo del vínculo entre la madre y su bebé… además de ser un método sencillo, barato y accesible.

Ante los datos abrumadores sobre mortalidad neonatal y su estrecha relación con el nacimiento antes de término y las innumerables ventajas del método canguro surge la pregunta: ¿por qué no se está aplicando a gran escala y de forma rutinaria?

La última investigación sobre los “cuidados madre canguro”  aboga precisamente por ello. El estudio, publicado hace un mes en el International Journal of Epidemiology, arroja datos contundentes sobre la eficacia del método canguro en la prevención de la mortalidad neonatal y la morbilidad de los bebés nacidos antes de término

El  trabajo concluye que “los cuidados madre canguro” permiten obtener mejores resultados que los cuidados neonatales convencionales (mediante incubadora u otro tipo de atención hospitalaria) y reducen la mortalidad neonatal de los bebés prematuros clínicamente estables hasta un 51%. En cuanto a morbilidad, el estudio afirma que existen evidencias de que el método canguro proporciona incluso mayores beneficios, especialmente en la prevención de enfermedades infecciosas graves, como neumonía severa, sepsis o enterocolitis necrotizante.

Los investigadores, pediatras y epidemiólogos en su mayoría, revisaron más de 500 estudios llegando a la conclusión de que las ventajas del método madre canguro han sido con frecuencia subestimadas dada la tendencia a utilizar como referencia casos en los que el método se aplicaba a partir de la primera semana de vida, cuando el 75% de las muertes neonatales por complicaciones tras un nacimiento prematuro suceden en los primeros siete días. El estudio recuerda adema que la mayoría de ensayos publicados sobre atención clínica neonatal están focalizados en la  los cuidados de “alta tecnología”, cuando el 99% de las muertes neonatales se producen en los países con menos recursos, justamente allí en donde la aplicación rutinaria del método canguro permitiría salvar muchas vidas.

Los autores analizaron trabajos de investigación, ensayos aleatorios y estudios de observación llevados a cabo esencialmente en hospitales y en países de rentas medias y bajas, concluyendo que “existe evidencia suficiente para recomendar la aplicación rutinaria de los cuidados del método canguro a todos los bebés de menos de dos kilos tan pronto como estén estables. Más de medio millón de muertes neonatales podrían evitarse cada año si el método se aplicara a gran escala”.

Ojalá estas recomendaciones reciban la acogida que merecen y pronto todos los hospitales del mundo estén dotados de unidades y de personal de apoyo para que esta forma instintiva y saludable de cuidados beneficie a los recién nacidos más frágiles.

Por Ana Castillo  

Articulo tomado de:  El parto es nuestro.